Tesla enfrenta retrasos en la aprobación regulatoria para su conducción autónoma en China
La compañía de vehículos eléctricos Tesla aún no cuenta con una fecha definida para la aprobación regulatoria de su sistema de conducción autónoma en China, según informó el diario británico Financial Times (FT). A pesar de las negociaciones en curso, la firma encabezada por Elon Musk sigue sin obtener el visto bueno de las autoridades chinas para desplegar su tecnología Full Self-Driving (FSD) en el mercado del gigante asiático.
De acuerdo con el reporte de FT, las conversaciones entre Tesla y el gobierno chino sobre la implementación del software de conducción autónoma han avanzado en los últimos meses, pero persisten preocupaciones de seguridad por parte de los reguladores. La falta de una aprobación concreta obstaculiza los planes de expansión de la automotriz en un mercado clave donde la adopción de sistemas de automatización vehicular va en aumento.
China representa un territorio estratégico para Tesla, ya que no solo es uno de sus principales mercados de ventas, sino que además alberga una de sus fábricas más importantes, la Gigafactory de Shanghái. La compañía ha buscado activamente lanzar su software FSD en el país, pero el proceso regulatorio ha sido más lento de lo esperado.
El gobierno chino ha manifestado su interés en promover tecnologías de conducción autónoma, pero también ha reforzado sus controles en torno a la seguridad de los datos y la recopilación de información dentro de sus fronteras. Uno de los principales puntos de debate en las negociaciones entre Tesla y Beijing ha sido la gestión de los datos generados por los vehículos, un tema sensible en la política de ciberseguridad del país asiático.
Elon Musk, CEO de Tesla, visitó China recientemente en un intento de acelerar las aprobaciones regulatorias y fortalecer la relación con el gobierno. Según FT, la compañía estaría explorando posibles alianzas con empresas locales para cumplir con los requisitos impuestos por las autoridades. Sin embargo, hasta el momento, la incertidumbre persiste sobre cuándo podrá implementarse la conducción autónoma de Tesla en las carreteras chinas.
El retraso en la aprobación de este software representa un desafío para Tesla, que enfrenta una competencia cada vez mayor en el segmento de conducción autónoma en China. Empresas locales como XPeng y Huawei ya han introducido soluciones avanzadas con un alto grado de automatización, lo que presiona a Tesla a acelerar sus planes en la región.
Por el momento, los clientes de Tesla en China solo pueden acceder a funciones limitadas de asistencia a la conducción a través del sistema Autopilot, pero no a las capacidades avanzadas de FSD, que permiten una mayor automatización en la conducción. La compañía sigue a la espera de una decisión que podría marcar un punto de inflexión en su negocio en el país asiático.